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jueves, 17 de marzo de 2011

Nucleares no, pero energía sí.

Lo primero de todo, y dado que es un tema en el que se da una polarización extrema de opiniones, diré que ni estoy a favor ni estoy en contra de la energía nuclear, porque realmente no me he puesto a estudiarla y no sé si es tan peligrosa como nos venden unos ni tan barata como nos dicen otros.

Y lo segundo, decir que sigue sin parecerme adecuado un debate a estas alturas, cuando quedan miles de desaparecidos y muchos más que lo han perdido absolutamente todo. Sin embargo, como a todo el mundo parece que ahora le importa más debatir que solucionar, me siento obligado a dar mi opinión sobre el tema energético.

En España actualmente hay, si no me he informado mal, 8 centrales nucleares.En Francia, nuestro vecino, 59. Con estos datos quiero decir que está muy fuera de nuestro alcance, e incluso de los incompetentes que tenemos como gobernantes (y los que podemos tener, ojo) evitar el riesgo nuclear en España. Concretamente en Pamplona, donde yo vivo, al margen de Garoña las siguientes cuatro centrales más próximas son francesas.

Diré también que en mi tierra navarra tenemos uno de los mayores números de aerogeneradores de Europa. Energía renovable. Energía limpia, le llaman, incluso. Pues bien, hace años que los ecologistas vienen advirtiendo (dando la lata, si queréis) de que son dañinos para los ecosistemas porque los pájaros se estrellan contra ellos. Vale, otra energía descartada, entonces. Hablemos de los tan en moda paneles fotovoltaicos (no térmicos, que no son lo mismo) para generar electricidad a través de la luz solar: están hechos con componentes electrónicos como el silicio dopado y además hasta ahora la energía aportada en toda su vida útil es, de media, inferior a la invertida en su fabricación. Otra que no nos sirve. De la energía del carbón, nada que decir, puesto que es la más contaminante de todas. Y el petróleo, por supuesto, se acaba. Sin hablar de las radiaciones por ondas de wifi, móviles, líneas de alta tensión que generan campo magnético, etc.

Como veis, nos vamos quedando sin fuentes de energía. Sin embargo, una cosa es cierta: cada vez el ser humano demanda más energía. Cada vez hay más consumo. Esto me lleva a plantear dos soluciones: o seguimos obteniendo energía de donde buenamente podamos, con unas medidas de seguridad lo más elevadas posibles dentro de nuestras posibilidades (creo que un terremoto de escala 9 no entra en este abanico) o bien nos volvemos todos a las cuevas. Y aún habría quien se queje de que utilizamos madera para hacer hogueras y encender antorchas.

Conclusión: todo no se puede. Habrá que ver que estamos dispuestos a sacrificar. A mi la energía nuclear, obviamente, me da más respeto que otras. Pero no porque la vea menos segura (los accidentes son mínimos comparados con otras fuentes de energía) sino porque, como pasa con los aviones, a pesar de ser el medio más seguro, cuando petan, petan con todo el equipo, no dejan supervivientes y además sale en todas las noticias.

En cualquier caso, centrémonos en Japón, que necesitan ayuda. Con semejante terremoto y posterior Tsunami, España no existiría. Y por lo tanto nos daría igual un escape nuclear. Y quien se crea que es más importante la central que lo que ya ha pasado, se engaña. Porque lo queramos o no, Japón ya está condenada a muchos años y varias generaciones de recuperación de lo que paso en apenas unas horas el viernes.

martes, 15 de marzo de 2011

Series recomendables

Como se puede ver a la derecha de mis post, hay una lista de películas, libros y series que me han gustado bastante, o que me siguen gustando, para ser más exactos. Tendré que modificarla algún día, porque evidentemente hay más y mejores.

Sin embargo, llega un punto en que todo lo bueno se acaba, o al menos no hay nada nuevo. Y en ese punto me encuentro, a falta de capítulos nuevos de "Cómo conocí a vuestra madre", "The Big Bang Theory", "Espartacus" o "Sons of Anarchy". Y ahora tengo un vacío temporal después de la cena que no sé con qué llenar. Por eso suplico recomendaciones sobre series actuales (abstenerse de barcos, internados y demás cosas que den pereza).

Por 0,01€ la respuesta, series de televisión actuales que merezcan la pena. Por ejemplo, "Sons of Anarchy". Un, dos, tres, responda otra vez.

jueves, 10 de marzo de 2011

La ley de Murphy

Ahí está siempre, hasta cuando menos te la esperas. Y, por supuesto, cuando menos lo necesitas. Así es ella, la jodida Ley de Murphy.

Resulta que la semana que viene me vence el plazo para pasar la ITV y, como no, casualidad que se me ha fundido una de las luces de freno. He ahí su primera aparición. Pero resulta que además, en mi coche, cambiar las lámparas es todo un mundo (concretamente las luces delanteras me las tienen que cambiar en el taller aunque yo no quiera, porque hay que desmontar medio coche).

Bueno, al menos el foco trasero es menos complicado, así que me pongo manos a la obra. ¡Vaya por Dios! Resulta que el mismísimo Chuck Norris estuvo apretando los cierres del panel y no hay espartano que los desenrosque, al menos sin herramientas que, oh casualidad, no llevo en el coche. Segunda intervención de nuestro amigo.

Bueno, voy a casa y la cambio en el garaje, aunque sea medio a oscuras. Pues eso. Desmonto todo el tinglado, saco la lámpara y... ¡SORPRESA! Es el único repuesto que me falta en la cajita. Y con esta van tres en una sola mañana. Vaya tela.

Así que en esas andamos, esta tarde a comprar y a volver a desmontar todo. ¡Qué pena no poder saludar a Murphy amistosamente!

martes, 22 de febrero de 2011

Tunez, Egipto, Libia...

Parece que el mundo musulmán está más revuelto que de costumbre. Primero empezaron los tunecinos, después los egipcios y ahora, entre otros, los libios. Pero Gadafi es, por decirlo de algún modo (adjetivos descalificativos se me ocurren unos cuantos) más "duro de roer". Lleva apoltronado en la silla más tiempo que nadie y, por tanto, tiene el culo más pegado a ella que los demás. Y a este no lo sueltan ni con agua caliente... de momento.

El "señor", no contento con haber estado viviendo de su pueblo y no para él, como cabría esperar de un dirigente (de todos, en realidad, aunque ninguno lo cumple) y dejarlo olvidado en su miseria mientras él acumulaba más y más riqueza, ahora que se le revuelven un poco, decide que la solución es el exterminio. Y punto. Parece ser que esta tarde se reúne la ONU para decidir si toma cartas en el asunto. Yo me pregunto que qué falta hace decidir nada, si la ONU está precisamente para esto, pero en fin.

Ayer salió la noticia de que dos pilotos del ejército libio habían desertado y pedido asilo político en Malta, donde habían llegado con sus aviones de combate. Esto me plantea varias incógnitas, de esas que desde la silla y delante de un teclado son muy fáciles de hacerse, pero de las que no tengo ninguna intención ni anhelo de que me pasen de verdad.

La primera, se supone que tú, como militar que eres, y más dado el tiempo que lleva el gacho encima de la burra, ya sabes dónde te has metido. El ejército es una profesión que tiene estas cosas y sobre todo una gran carga vocacional. Si no te gusta, pinta cuadros. Vale, son personas, con sus sentimientos, pero un soldado está entrenado (y en eso consiste su labor) en obedecer órdenes, no en cuestionarlas. Por muy duras que estas sean. Recordemos que el ejército está para la guerra, y en la guerra muere gente. Esto es un hecho.

Por otro lado, también se supone que el ejército debe proteger al país. Pero, a estas alturas ¿quién es el país? ¿Gadafi y su familia? ¿El pueblo que se ha azlado? En cualquier caso, difícil papeleta para ellos, no me gustaría estar en su pellejo.

Y la segunda, es el marrón que le ha caído a Malta encima. Desconozco si tiene acuerdos de extradición con Libia y en qué términos, pero lo que está claro es que ahora mismo tiene armamento (los dos aviones con todo su material adicional) que no le pertenecen. Eso sin contar que, por mucho que diga que concede asilo porque se les persigue por delitos políticos, el circo ya lo tiene montado.

Aunque supongo que ahora mismo Gadafi tiene preocupaciones mayores de las que hacerse cargo y cuentas en paraísos fiscales a las que hacer caso.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Atrapado en el tiempo

Llevo unas semanas en las que, no sé muy bien si por suerte o por desgracia, he vuelto a la rutina. Esto es, he vuelto a imponerme unos horarios, unas comidas y unos "calendarios" para tratar de organizarme un poco la vida.

Todos sabemos en qué se puede convertir la vida de un parado (no es mi caso, pero como si lo fuera, ya que sólo -con acento- trabajo un mísero día a la semana): descontol de horarios, noches largas, mañanas demasiado cortas o inexistentes, etc. A simple vista parece un planazo, si no fuese porque tiras por la borda un montón de cosas. Tus horarios no coinciden con los del resto de la humanidad, empiezas a perder la motivación y las ganas de implicarte en nada... Y eso no puede ser. Al menos no para mi. No me puedo permitir ese lujo, porque hay más cosas en juego.

Por contra, al imponerme una rutina en la que se incluyen unas seis horas de estudio al día, más visitas al gimnasio, ensayos y demás, empiezo a sentirme un poco como Bill Murray en aquella película que da título al post. Más o menos sé a qué me voy a enfrentar cada día antes de salir de casa, con mi misma mochila, mi mismo trayecto y mi mismo sitio en mi misma universidad.

Aunque, como todo en esta vida, siempre hay alguien o algo que te sorprende y algo que nosotros podemos hacer por cambiar el día.

domingo, 23 de enero de 2011

IKEA Y SUS PASILLOS

Ayer estuve por primera vez en Ikea. Me estrené en Zaragoza, que por proximidad me queda igual que Bilbao y además tengo gente conocida. Llegué allí sobre las 10.30 de la manaña y para las 11 estabamos cogiendo nuestra bolsa amarilla, nuestro carro, nuestro lápiz y nuestro metro.

Hacía mucho que estaba mirando catálogos, webs y escaparates, pero antes de ir me imaginaba otra cosa. No deja de ser una exposición grande (se me hizo menos de lo que esperaba) con casi demasiada información como para no volverse loco. Si cometes el error de no llevar las cosas miradas desde casa, puedes volverte un poco loco. Al fin y al cabo, está montado de tal manera que tienes que pasar por toda la exposición sin que puedas saltarte nada. Sin embargo diré que vi cosas bastante chulas.

Lo mejor para mi fue el almuerzo que nos pegamos allá mismo, que después de dos horas de viaje y todo el paseo por la zona de exposición, mi estómago estaba bastante alterado.

Y luego, de visita por la ciudad. Poco rato y un poco a todo correr, pero ya volveré.

miércoles, 5 de enero de 2011

De reyes y de repúblicanos

Hola a todos. No puedo sino felicitaros el año, aunque sea con cinco días de retraso. Porque más vale tarde que nunca, o al menos eso dicen.

Hoy es la noche de Reyes. La noche en que todos los niños de España esperan nerviosos y casi sin conciliar el sueño la llegada de los tres magos de Oriente, con sus camellos, que tan de moda están en los últimos años y a los que muchos jóvenes habrán decidido pedir sus regalos, en lugar de a los auténticos protagonistas. A estas horas mi querida Pamplona estará imposible, con los municipales en cada cruce y con los conductores echando humo por no llegar a su destino a la hora prevista. Pero es lo que tiene, amigos: hoy, pese al tiempo, media Iruña estará en la calle saludando a sus Majestades o preparandoles el "aperitivo" nocturno en sus respectivas casas.

¿Y la otra media? Bueno, la otra media será posiblemente republicana. Más partidaria de Olentzero (Joxemari el Aizkolari, este año) o, los menos, de Papa Noel. Posturas para esto hay más que en el Kama-Sutra. Los hay que dicen que Olentzero es más antigua y mejor tradición en esta zona, los que defienden que los niños tienen derecho a recibir los juguetes al principio de las vacaciones y no el último día, los que abogan por un Baltasar negro de verdad y no uno pintado (manda huevos que sigamos en estas) y un largo etcétera.

Yo personalmente, y a pesar de que el resto del año me siento plenamente republicano, soy más de los reyes, y concretamente de Gaspar. Puede que porque es el que no le gusta a nadie, como en lo de tocar el bajo, pero oye, cada cual con sus gustos. Olentzero me cae bien, es simpático y eso, pero no es lo mismo. Supongo que la tradición que has vivido de niño es lo que te marca en estos momentos.

Eso si, si vienen a traer regalos, cualquiera me vale. FELICES REYES.