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domingo, 23 de enero de 2011

IKEA Y SUS PASILLOS

Ayer estuve por primera vez en Ikea. Me estrené en Zaragoza, que por proximidad me queda igual que Bilbao y además tengo gente conocida. Llegué allí sobre las 10.30 de la manaña y para las 11 estabamos cogiendo nuestra bolsa amarilla, nuestro carro, nuestro lápiz y nuestro metro.

Hacía mucho que estaba mirando catálogos, webs y escaparates, pero antes de ir me imaginaba otra cosa. No deja de ser una exposición grande (se me hizo menos de lo que esperaba) con casi demasiada información como para no volverse loco. Si cometes el error de no llevar las cosas miradas desde casa, puedes volverte un poco loco. Al fin y al cabo, está montado de tal manera que tienes que pasar por toda la exposición sin que puedas saltarte nada. Sin embargo diré que vi cosas bastante chulas.

Lo mejor para mi fue el almuerzo que nos pegamos allá mismo, que después de dos horas de viaje y todo el paseo por la zona de exposición, mi estómago estaba bastante alterado.

Y luego, de visita por la ciudad. Poco rato y un poco a todo correr, pero ya volveré.

miércoles, 5 de enero de 2011

De reyes y de repúblicanos

Hola a todos. No puedo sino felicitaros el año, aunque sea con cinco días de retraso. Porque más vale tarde que nunca, o al menos eso dicen.

Hoy es la noche de Reyes. La noche en que todos los niños de España esperan nerviosos y casi sin conciliar el sueño la llegada de los tres magos de Oriente, con sus camellos, que tan de moda están en los últimos años y a los que muchos jóvenes habrán decidido pedir sus regalos, en lugar de a los auténticos protagonistas. A estas horas mi querida Pamplona estará imposible, con los municipales en cada cruce y con los conductores echando humo por no llegar a su destino a la hora prevista. Pero es lo que tiene, amigos: hoy, pese al tiempo, media Iruña estará en la calle saludando a sus Majestades o preparandoles el "aperitivo" nocturno en sus respectivas casas.

¿Y la otra media? Bueno, la otra media será posiblemente republicana. Más partidaria de Olentzero (Joxemari el Aizkolari, este año) o, los menos, de Papa Noel. Posturas para esto hay más que en el Kama-Sutra. Los hay que dicen que Olentzero es más antigua y mejor tradición en esta zona, los que defienden que los niños tienen derecho a recibir los juguetes al principio de las vacaciones y no el último día, los que abogan por un Baltasar negro de verdad y no uno pintado (manda huevos que sigamos en estas) y un largo etcétera.

Yo personalmente, y a pesar de que el resto del año me siento plenamente republicano, soy más de los reyes, y concretamente de Gaspar. Puede que porque es el que no le gusta a nadie, como en lo de tocar el bajo, pero oye, cada cual con sus gustos. Olentzero me cae bien, es simpático y eso, pero no es lo mismo. Supongo que la tradición que has vivido de niño es lo que te marca en estos momentos.

Eso si, si vienen a traer regalos, cualquiera me vale. FELICES REYES.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

"Ley Sinde"

Vaya por delante que esto es mi opinión particular y que considero un pequeño triunfo de la socidedad lo que ayer ocurrió.

Y es que ayer se rechazó en el Parlamento la llamada "Ley Sinde", que ni siquiera era una Ley completa, sino parte de otra mayor. ¿Un triunfo? Si. Al menos para mi se puede ver como tal. Pero no un triunfo de la libertad de expresión, ni de nada parecido. Eso, sinceramente, son sandeces. Considero que es un triunfo, pero matizo: es un triunfo (pequeño, eso si) de la democracia, ya que lo que se ha conseguido es que no se pasen por el forro al poder judicial, que era lo que pretendían (cerrar webs por decreto). Y digo que es pequeño porque, no nos engañemos, la separación de poderes que debería garantizar la Constitución y con la que tanto se llenan la boca los políticos es una pantomima.

Acabo de ver un pequeño debate en un canal de TV en el que dos escritores exponían su punto de vista, en el que decían sentirse robados. Y no les falta razón, ojo. Argumentaban que para un escritor es el mismo trabajo escribir para una edición física que para un e-book. Y es cierto. Pero también decían que existen lobbys de editores que se aseguran ganar dinero por la distribución en internet, cuando ese trabajo es mucho menor que el de la distribución en papel, por no decir nulo (y los costes, ni digamos).

A lo que voy, que razón no les falta, pero si los jueces ya han dictaminado antes que los portales que se pretendían cerrar son legales, algo más habrá. Y también diré que creo que quienes más daño han hecho a esta ley ha sido la SGAE y sus secuaces, con sus canones abusivos que han provocado un enorme efecto rebote. Porque si una cosa está clara es que en el negocio de la propiedad intelectual hay muchos que viven del cuento y que llevan sin vender un disco y sin dar un solo concierto décadas. Y claro, la gente acaba metiendo a todos en el mismo saco.

En fin, que la piratería se nos va de las manos, pues si. Pero que hay mejores maneras de solucionarlo y que hay mucha gente con intereses... de eso no hay duda.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Nueva decepción del deporte español

Ya sé que no es de hoy la noticia, pero estos días de fin de semana no he podido actualizar, así que hablaré ahora.

Cuando está a punto de acabar un año dorado para el deporte español, con multitud de títulos en muy variadas disciplinas: Campeones del Mundo de Fútbol, Jose Antonio Hermida campeón del mundo de Mountain Bike, Nadal como número 1 de la ATP y ganando el US OPEN (el último Grand Slam que le faltaba), Alonso luchando hasta el final por el mundial, tres españoles triunfando en el mundial de motociclismo (Márquez, Elías y Lorenzo), Edurne Pasaban completando los 14 ochomiles (segunda mujer en la historia, y de la primera hay dudas), records mundiales en natación, las chicas de sincronizada, Gómez Noya campeón del mundo de triatlón en distancia olímpica, en basket también campeones del mundo... Me podría pegar horas hablando de los triunfos recientes de nuestro deporte.

Sin embargo, cómo no, otra vez vuelve a aparecer la sombra del dopaje. Y parece que en cuestión de hacer trampas y poner en peligro nuestra salud, tampoco hay quien nos gane. Hace no mucho le toco a Contador, flamante ganador del Tour de Francia. Bien es cierto que el caso todavía no se ha cerrado y que la cantidad de clembuterol era rídicula, pero desgraciademente hoy por hoy no pondría la mano en el fuego por nadie. Y eso que fue mi deporte. Y ahora, la semana pasada, la operación Galgo. Un nuevo escándalo. Esta vez el premio es para el atletismo. Y concretamente, para una de sus abanderadas, la laureada Marta Domínguez, icono de nuestros atletas en los últimos años. No se le acusa de doparse, no señor. Es más grave, puesto que se le acusa de traficar y lucrarse a costa de otros. Veremos en que acaba todo esto...

Realmente, es una pena que cosas así desmoronen el trabajo de un montón de gente. Porque una cosa es cierta: cuando la mierda explota, salpica a todos los que están cerca, incluidos los inocentes. Al final esto da mal nombre a todo el deporte. Y como no, el principal imputado es el mismo que en la Operación Puerto de hace unos años: Eufemiano Fuentes. Médico deportivo. Manda huevos.

Sólo sé que cuando se da una cosa de estas, siempre es en deportes con tirón y con aficionados, pero que mueven relativamente poco dinero: Ciclismo, atletismo, etc. También son los deportes más duros, es cierto. Pero no me creo que en otros deportes que mueven más pasta no haya tramposos. Y la bara de medir no es la misma, ni mucho menos. Mientras un ciclista no puede tomar ventolín ni darse una pomada con corticoides para un picotazo porque "pita", Raúl puede dormir en una cámara de hipoxia, cuya finalidad es aumentar el volumen de hematocrito (igual que el EPO, pero de forma "natural") y a Nadal le pueden inyectar su propia sangre en la rodilla para regenerar tejidos. Por no hablar de las infiltraciones, que está demostrado que a largo plazo producen nefastos efectos en la salud.

Cosas veredes, amigo Sancho. Cosas veredes.

jueves, 9 de diciembre de 2010

28

Se dice pronto. Veintiocho. Veintiocho años ya. Pensándolo fríamente, solo soy un día más viejo que ayer. Pero mi DNI opina que es todo un año. Y al fin y al cabo es lo que cuenta. No porque lo diga mi DNI, sino porque en definitiva es un ciclo completo que acaba y otro que comienza.

Si echo la vista atrás casi me da la risa. Cuando con catorce o quince años volvíamos de entrenar con las bicis y pasábamos por la carretera de la universidad pensando lo mayores que eran aquellos universitarios que ahora me parecerían chavalines y que en una época intermedia fuimos nosotros mismos. O las primeras juergas llegando "contentos" a casa e intentando disimular, que ahora se nos antojan borracheras tontas de adolescente. Otra cosa es que de vez en cuando no vuelva a caer alguna, aunque el cuerpo ya no está para esos trotes. En fin, muchos cambios, pero es lo suyo. A veces de hecho pienso que realmente no he cambiado tanto, sino todo lo contrario. Desde según que punto de vista pudiera parecer que no hemos hecho nada de provecho en todo este tiempo. Aunque tampoco es cuestión de exajerar.

Quizá hoy me lo haya planteado un poco más a fondo. Y es que mezclar el hacerse viejo (confío en que para bien, como el buen vino, ya que para peor hay poco margen) con un par de horas de estudio de la psicología evolutiva, da pie a plantearse que, que diantres, hemos pasado por muchas fases desde aquel 9 de diciembre de 1982. De algunas estoy orgulloso. De otras me arrepiento, aunque de todo se saca algo bueno. Y de otras no me arrepiento, pero si volviese a darse la situación no actuaría igual.

En eso consiste cumplir años. En crecer, en aprender y en evolucionar.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Un funeral como Dios manda

Tranquilos. No me ha tocado asistir a ninguno últimamente. Y no tengo intención de que así sea. Vengo a hablar de otra cosa. Más o menos.

Siempre he dicho, y mis amigos pueden dar fe de ello, que el día que me muera me gustaría que la gente se fuese a echar unos potes por ahí, a recordar y celebrar, pero de fiesta. Nada de iglesias (soy agnóstico y el funeral es por mi, no por las tradiciones) ni de discursos de alguien que nunca me conoció. Normalmente me suelo irritar bastante oyendo lo mismo de gente muy distinta, como si de un discurso navideño del Rey se tratase.

¿A qué viene todo esto? Pues muy sencillo. Ayer me llegó un video de 1989, del funeral de Graham Chapman. A lo mejor su nombre no os dice nada, pero si os digo que era miembro de los Monty Python y que además en la Vida de Brian representaba precisamente a Brian, a lo mejor os empieza a sonar. El video es el siguiente:


Pues bien. No es exactamente lo que yo querría, pero me conformaría bastante. Que uno de tus mejores amigos diga de ti las mismas cosas que diría en la mesa de un bar, con un par de cervezas, creo que es mucho mejor homenaje que los que se suelen hacer. Eso si, reconozco que las ganas no pueden ser las mismas. Y aún así, habrá que buscarle el lado positivo a la vida.

Si queréis el resto del discurso, he encontrado la siguiente página, en la que está al completo y en castellano (para leer):

viernes, 3 de diciembre de 2010

La gente se vuelve loca

Sí, es viernes. Y si, es fiesta. Y le ha dado por nevar. Con ganas, esta vez. Desde el otro lado de la ventana se ve bonito, y eso que mi casa no da a la calle por ningún lado. Todo patios interiores.

He abierto las redes sociales y, en todas, el tema central es el mismo. Todos los comentarios hablan del blanco, de la nieve o de lo bonito. Incluido yo, ahora mismo, en mi blog. Pero no quiero engañar a nadie. A mi la nieve me gusta, si. Pero en el monte. En ciudad me parece el mayor impedimento de la historia. La gente se olvida de conducir (los pocos que se atreven) y parece que no existe nada más.

Yo ahora mismo estoy más preocupado de cómo recuperar mi coche, dado que ayer salí y el se quedó en Iturrama, que de hacer un muñeco.

Por cierto, felicidades a todos los Javieres. Y a todos los navarros.